Existe una tradición oral en Entrimo con respecto a Pía da Moura,que nos cuenta que allí vivieron los Mouros hasta que fueron expulsados en la Reconquista por los cristianos. Sea por el mito,o por la peculiar belleza del paisaje que se divisa desde lo alto, pocos son los entrimeños que no hicieron el esfuerzo de subir allí en alguna ocasión.
A 50m de esta Pía, incluyendo los dos cotos más al sur que miran hacia el río Pacín, se encuentran los restos del Castro dos Castelos. Contra el Sureste del yacimiento, tocando la pista forestal, se encuentra el Penedo dos Cauños.
La aparición de múltiples restos arqueológicos de superficie, fundamentalmente cerámicas, llevó a Don Higinio García, en el año 1922 a solicitar permiso de excavación.
Su labor la continuó el Doctor Luis de Castro, quien consideraba que este yacimiento correspondía a un castro romanizado.
Se pueden observar las murallas, algo característico de todos los castros.
En este caso, se muestran, con las dos caras perfectamente visibles, importantes tramos de muralla con una anchura aproximada de 150 cm. En los otros muros se puede ver solamente una cara y por veces la muralla se insinúa toda ella cubierta de tierra.
Haciendo un seguimiento de los muros que se ven y dos que solamente esbozan, se comprueba que rodean a los dos cotos citados. Se observan además unos muros dentro de otros dos, algo también habitual en las construcciones castrexas.
Hacia el Este aparece también un foso que bien pudo corresponder a un elemento defensivo más, aunque a día de hoy está destruido.