Siguiendo los pasos de una ilustre peregrina, Reina de Portugal, que fue a Santiago por estas tierras, recordamos los lugares más importantes.

Salimos de Ourense por la autovía A-52 dirección Madrid y tomamos la salida de la AG-31 dirección Celanova o nos podemos decantar por la N-540 hacia Celanova. Si hemos tomado la N-540 antes de llegar a Celanova encontramos El Cristal, Iglesia barroca en la que se inspira la leyenda narrada por el poeta celanovense Curros Enríquez. Desde aquí nos desviamos a la izquierda a Vilanova dos Infantes, interesante burgo medieval  presidido por una espectacular torre.

Vilanova dos Infantes

El núcleo constituye un interesantísimo conjunto urbano, también de características únicas como burgo medieval.

El principal elemento histórico que identifica a Vilanova es su antigua castillo, del que se conserva la Torre del Homenaje. Con una procedencia común a las demás fortalezas surgidas alrededor del siglo XII en Galicia, durante mucho tiempo perteneció, junto con la villa, al monasterio de Celanova.

La iglesia parroquial, de un barroco más que aceptable, está situada fuera del burgo y conserva en su interior uno de los grandes Cristos medievales de la provincia.

Otra característica destacable de Vilanova de los Infantes es la de su relación histórica con el gremio de zapateros, quienes llegaron a gozar de una reconocida fama en Galicia.

La villa de Celanova nació alrededor del Monasterio de San  Salvador, fundación de San Rosendo. De la fundación queda la capilla de San Miguel que es de estilo mozárabe, obra del siglo X.

Monasterio de San Salvador

Monumento Nacional

Conformado por una iglesia de grandes dimensiones con planta de cruz latina, tres naves de tres tramos cada una y una transversal que forma el crucero, en donde destacan el gran retablo mayor de Castro Canseco, así como los dos coros y el magnífico órgano.

La fachada, solemne y clasicista, fue la primera gran realización arquitectónica  del nuevo edificio y con la que se inició la transformación de la antigua iglesia románica en un suntuoso templo barroco. En ella destacan las imágenes de San Benito y San Torcuato, obispo de Guadix. La dirección de la iglesia y su traza son de Melchor de Velasco.

El monasterio se organiza alrededor de dos claustros. El Barroco o Procesional, del siglo XVI, con bóvedas de crucería y medallones con bustos de personajes históricos; en el siglo XVIII fue ornamentado en un barroco muy cargado por fray Plácido Iglesias. El segundo, conocido popularmente como «Poleiro», fue terminado en 1722; es más sencillo, neoclásico y curioso por una balconada que posibilita el acceso a las celdas situadas entre pisos y sostenidas por grandes ménsulas características de la arquitectura popular gallega.

Capilla de San Miguel

Del conjunto monástico fundado por San Rosendo, el único resto arquitectónico que ha permanecido en el tiempo es el oratorio de San Miguel, finalizando en el año 942 en memoria de su hermano Froilán.

Joya del estilo mozárabe por su proporción e integridad fue declarado monumento histórico-artístico en 1923.

 

Visitas guiadas de martes a sábado de 11:00 a 12:30h y de 16:30 a 18:00. Domingos y festivos: 12:30. Tarifas: 2 euros por persona, 1,5 grupos de 10 o más, escolares 1 euro, carnet joven gratis. Visita guiada al campanario: de martes a sábado de 12:00 a 17:30h. Domingos y festivos 12:00h.

Desde el monasterio nos dirigimos a la plaza Cervantes por la calle San Roque, una vez allí tomamos la calle Manuel Curros Enríquez donde se encuentra nuestra siguiente parada la «Casa dos Poetas»

Casa de Curros Enríquez – «Casa dos Poetas»

Situada en el número 37 de la calle que lleva el nombre del poeta, está formada por dos edificios anexos. Un recorrido por la casa ayudará al visitante a adquirir conocimientos suficientes sobre la vida de Curro Enríquez a través del propio poeta; de algunos momentos especiales como la llegada del ferrocarril a Ourense, la emigración a Cuba o la creación de la Real Academia Gallega. Un paseo por la época y un acercamiento a otros escritos de Celanova posteriores al «Rexurdimento» como Celso Emilio Ferreiro. 

Horario: martes a sábado de 10:30 a 14:00h y de 16:00 a 19:00h. Entrada gratuita.

Ya en Celanova podemos coger la carretera C-531 hacia Ramirás y en el primer cruce desviarnos a Castromao.

Castromao

El yacimiento arqueológico de Castromai es uno de los principales referentes de la cultura de los castros del Noroeste peninsular, tanto por su larga presencia en el tiempo (al menos desde el siglo V a.C. hasta el siglo II d.C.), como por la riqueza documental que ha salido a la luz a partir de las sucesivas excavaciones, con la aparición de piezas tan destacables como un trisquel calado, la tábula, la figura zoomorfa y el tesorillo de monedas del siglo I. 

Dejando atrás las tierras de Celanova,  nos adentramos ya en la Baixa Limia. Pasamos por Bande para llegar a  Portoquintela. En el centro del pueblo del mismo nombre, un camino nos lleva a la  sede del Centro de Interpretación del yacimiento romano “Aquis Querquernis”, situado a pocos metros.

Aquis Querquenis

Situado al lado de la Vía Nova, el conjunto arqueológico de Aquis Querquenis está compuesto por un campamento militar, una mansión viaria y aguas termales. El campamento romano de una cohorte de la legión séptima gémina fue uno de los epicentros militares desde los que se activó la construcción de esta ruta. Hasta la fecha, van excavados y consolidados, total o parcialmente, unos 2.000 m. de muralla, con sus torres sucesivas y alternantes, así como dos importantes entradas, la puerta «principalis sinistra» y la puerta «decumana», aparte de un pequeño sector del foso; tres barrancones de la tropa, con sus «contuvernia», para los ochenta soldados de cada centuria, la morada de los mandos respectivos y el correspondiente patio o «impluvium» dotado de cisterna en su punto medio; el hospital, con sus múltiples dependencias ordenadas en torno a un patio central, y dos «horrea». En los últimos tiempos se exhumó el edificio medular del campamento, se trata de los «pincipa» o cuartel general.

De la mansión viaria, o lo que es lo mismo, un pequeño hospedaje o puesto de descanso para los viajeros que recorrían la vía, se excavó lo que parece un edificio hostelero con su gran patio cubierto, poseyendo un horno panificador en una de las esquinas, el sector destinado a los aposentos, la cocina y el patio cercano exterior provisto del correspondiente pozo para abrevar las bestias de carga. 

A pocos metros encontramos los Baños de Bande son unas termas romanas que quedan al descubierto cuando el caudal del embalse de las Conchas lo permite. Está formado por un conjunto de piscinas de piedra y bañeras individuales. 

[4] Horarios: de lunes a sábado de 10;00 a 14:00h y de 16:00 a 19:00h. Domingos y festivos de 11:00 a 14:00h y de 16:00 a 19:00. Tarifas: 2 euros por persona, menores de 12 años gratis. Visitas guiadas al yacimiento a las 12:00 y a las 16:30h (3 euros).

En la misma carretera nacional 540, un desvío a la derecha indicado nos conduce a Santa Comba, una de las edificaciones más importantes del arte visigodo del siglo VII.

Santa Comba

La iglesia visigótica de Santa Comba, la más antigua de Galicia y el primer edificio de la provincia de Ourense declarado Monumento Nacional en el año 1921. Asentada sobre un antiguo monasterio, su fundación data del siglo VII aunque sufrió varias reformas a lo largo de los siglos, la más importante en el siglo IX. En su interior guarda un antiguo sepulcro de mármol, donde se cuenta que estuvo el cuerpo de San Torcuato, uno de los primeros discípulos del Apostol Santiago, antes de ser trasladado al Monasterio de Celanova. Edificio compuesto por cuatro bóvedas de cañón peraltadas que se cruzan y, en medio una bóveda de aristas, todas ellas en ladrillo. Destaca el ábside por su forma, plano al exterior y no semicircular, a él se accede a través de un arco de herradura visigodo sostenido por dos parejas de columnas de mármol con capiteles de estilos diferentes. El ábside conserva pinturas de la segunda mitad del siglo XVI, en las que se representan varias escenas religiosas y presidiendo la iglesia, la estatua barroca en madera policromada de San Torcuato o San Trocado. En el interior de la iglesia se conservan un gran número de vestigios romanos. 

Seguimos viaje por la N-540 hasta encontrar un desvío a la derecha, hacia Entrimo, donde podemos visitar la Iglesia de Santa María la Real (barroca), y el mirador de San Rosendo de Pedreiriño, desde donde se contempla  A Serra do Xurés.

Santa María la Real

Perteneció en su día a la jurisdicción del Monasterio de Celanova. La grandiosa iglesia barroca es de planta de cruz latina con tres naves y tres ábsides. Está cubierta con bóveda de medio cañón y posee cúpula y linterna sobre el crucero. La torre, datada en 1727, dispone de una balconada de piedra, pináculos y cúpula semiesférica.

Las fachadas, con filigrana barroca, de las que destaca la principal con tres cuerpos y columnas salomónicas enmarcando unos relieves como si se tratase de retablos. 

Concluida la visita tomaremos de nuevo la carretera general para dirigirnos a Lobios. Desde Lobios de camino hacia el Parque Natural Serra do Xurés, nos encontramos las termas de Río Caldo y su balneario. A pocos kilómetros, Portela de Home, conjunto de miliarios, posible taller “in situ” al pie de la calzada romana. Se pueden observar restos de la Vía XVIII o Vía Nova. En esta zona cabe la posibilidad de realizar distintas rutas de senderismo perfectamente señalizadas y con sugerentes nombres. Empápate de las historias y leyendas de esta zona fronteriza, «a raia».

Parque Natural Serra do Xurés

El Parque está situado al suroeste de la provincia de Ourense, en la subcomarca de A Baixa Limia. Abarca un amplio territorio que se corresponde con las zonas más elevadas de los ayuntamientos de Entrimo, Lobios y Muíños, limítrofes con Portugal y con el Parque Nacional portugués de Peneda-Gerês. En conjunto constituye una sucesión de crestas y valles de escasa longitud y  fuertes pendientes.

La vegetación del parque incluye tanto especies de la orla atlántica como mediterránea. Abundan los grupos de roble melojo, que se encuentra acompañado por debajo de los 1.000 m. por abedules y en altitudes superiores por pino silvestre y tejo. Aparecen también castaños, acebos, alcornoques, madroños y, en el estrato arbustivo, brezos y piornos. Además hay enclaves con repoblaciones, principalmente de Pinus pinaster. Los bosques de ribera en torno a los cursos de agua están constituidos principalmente de fresnos, alisos, chotos, sauces y avellanos.

Entre la fauna existente pueden mencionarse las rapaces de campo abierto, como el cernícalo común y el ratonero o el aguilucho cenizo. Asimismo sobrevuelan el área águilas reales, culebreras y perdiceras. Entre los mamíferos, citar la presencia de una reducida colonia de lobo, junto con otras especies como el conejo, el corzo, zorro, nutria o el jabalí. 

Portela de Home – Miliarios

Se trata de hitos construidos en época romana a lo largo de la Vía XVIII de Antonino, más conocida como Vía Nova, que se utilizaban para medir las distancias; cada milla se colocaba uno y solían grabarse en ellos inscripciones de culto a las divinidades y autoridades.

Posiblemente abunden en la zona debido a la existencia de un taller que se dedicaba a su construcción. Se mantienen además restos y tramos restaurados de la calzada romana que atravesaba la sierra y el valle del río Caldo, hacia Aquis Originis, la actual Baños. 

Otra opción: Desde Lobios, por la N-540  hasta el pueblo de As Conchas, para atravesar la presa y situarnos en Muíños. Una parada para que disfrutes de su playa fluvial y de su entorno natural. En Maus de Salas podrás conocer los dólmenes del mismo nombre, destaca la llamada «Casiña da Moura».

Ruta Megalítica

A Baixa Limia fue una zona de gran poblamiento megalítico según se desprende de la cantidad de monumentos dolménicos esparcidos por su geografía. Salas es una zona con abundante presencia de túmulos dolménicos, de enorme vistosidad y grandiosidad. Conservan en su mayoría todos sus elementos, formando una estructura poligonal cubierta por una gran piedra. Son de tipología común a los del resto de Galicia o Portugal, por lo general son sencillos y no se desarrollan estructuras de corredor.